No existe una lista oficial de lo que se canta la noche del Grito, y sin embargo casi todos los mariachis de México tocan más o menos lo mismo. Es un canon no escrito, sostenido por una regla simple: tiene que poder cantarlo todo el mundo.
Las que nunca faltan
Un puñado de piezas aparece en prácticamente cualquier repertorio patrio del país:
- El Rey. La más pedida del repertorio ranchero, y la que mejor funciona con un salón cantando.
- Cielito Lindo. La que canta hasta quien no se sabe ninguna otra.
- México Lindo y Querido. El cierre emocional más usado.
- Guadalajara. Ritmo alto, buena para levantar después del Himno.
- Volver, Volver. La de coro colectivo por excelencia.
- La Bikina. La que suena bien incluso con público que no canta.
Por qué esas y no otras
Tienen tres cosas en común. Son melódicamente simples, de coro repetido y con letras que la mayoría conoce sin proponérselo. Ninguna exige silencio para apreciarse, que es justo lo que no hay esa noche.
Las piezas complejas, por buenas que sean, se pierden en una fiesta de cien personas hablando. Los grupos que las meten aprenden rápido.
El orden importa más que la lista
La estructura que funciona la noche del 15 tiene tres momentos:
- Antes del Grito. Ritmo medio, para calentar sin agotar. Es el bloque de entrada.
- El Grito y el Himno. A las 11, con el Himno Nacional inmediatamente después si el evento es formal.
- Después. Las más fuertes, en bloque cerrado y sin pausas. Es cuando la fiesta despega.
El error más común es gastar las canciones grandes antes del Grito y llegar al mejor momento de la noche con el repertorio agotado.
El Himno tiene reglas
El Himno Nacional Mexicano tiene un uso regulado por ley y una versión oficial. En un evento formal se interpreta completo, de pie y sin arreglos de fantasía. En una fiesta privada nadie va a levantar un acta, pero conviene saber que existe la norma y que en eventos institucionales sí se cuida.
Lo que cambia por región
El canon nacional se cruza con el repertorio local. En el norte entran corridos y norteñas; en Jalisco pesa más el son; en Yucatán suele colarse algo de trova antes o después del bloque fuerte.
Es una de las cosas más bonitas de esa noche: se canta lo mismo en todo el país, y cada región le agrega lo suyo.