La queja se repite cada septiembre: el mismo mariachi que en julio cobraba $2,000 pide $3,200 para el 15. La reacción natural es pensar que están abusando de la fecha. La explicación es menos indignante y más aburrida: es aritmética de oferta y demanda.
Qué tan concentrada está la demanda
La contratación de música patria no se reparte en el mes: ocurre casi toda en dos noches. Un grupo puede atender tres o cuatro servicios el 15, y ni así alcanza a cubrir a todos los que preguntan.
Cuando la demanda de un producto que no se puede fabricar en serie se concentra así, el precio sube. Un mariachi no puede duplicarse para esa noche.
De cuánto es el recargo
En la práctica, el recargo por fecha alta suele ir del 30% al 60% sobre la tarifa normal, y se suma a otros dos que existen todo el año:
| Concepto | Rango habitual |
|---|---|
| Recargo por fecha de alta demanda | 30% a 60% |
| Recargo por horario de madrugada | 20% a 40% |
| Traslado fuera de la ciudad | variable, según distancia |
Un servicio de $2,000 en fecha alta y de madrugada puede llegar legítimamente a $3,600. Lo que no es legítimo es que aparezca al final, cuando ya se acordó todo.
Lo que sí es señal de alarma
El recargo no es el problema. Estas tres cosas sí:
- Que no se diga antes. Un precio que cambia después de apartar la fecha no es un recargo, es otra cosa.
- Que no se pueda desglosar. Si el proveedor no puede explicar de qué se compone, conviene desconfiar.
- Que el anticipo no tenga condiciones escritas. En fecha alta el anticipo suele ser mayor, y por eso mismo debe estar más claro.
Cómo pagar menos sin regatear
Tres formas que funcionan y no dependen de negociar:
- Reservar en agosto. Es la más efectiva de todas. La disponibilidad es lo que encarece.
- Mover la hora. Un servicio a las 8 de la noche del 15 cuesta menos que uno a la 1 de la madrugada.
- Mover el día. El 14 y el 16 tienen bastante menos demanda que el 15, y muchas celebraciones se pueden correr un día.
El otro lado del recargo
Conviene verlo también desde el otro lado. Esas dos noches son, para muchos músicos, lo que sostiene los meses flojos del año. Un grupo que trabaja el 15 rechaza descanso, familia y su propia celebración.
El precio de esa noche no está pagando una hora de música. Está pagando la noche que el músico no pasa con los suyos, en la única fecha del año en que todo el país celebra lo mismo.